Una indemnización superior a los 33 días por año trabajado
Valanza

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02/23/2023

Se ha establecido una indemnización por despido que supera los 33 días por año trabajado.

El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Barcelona ha establecido esta indemnización, que si bien avala el despido, detecta también un perjuicio para el trabajador.

La sala de lo civil del TSJ de Barcelona ha estimado, en parte, el recurso de una trabajadora contra un fallo del juzgado de lo social nº6 de Barcelona, en una sentencia fechada el pasado 30 de enero.

La trabajadora se incorporó a la empresa BRS en noviembre de 2019, con un contrato indefinido a tiempo completo. En marzo de 2020, la empresa decidió comunicarle la extinción de dicho contrato por la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 y le abonó la indemnización máxima que es de 33 días.

El TSJ respalda esta decisión de despido, pero considera que la indemnización legal tasada, es insignificante y no compensa el daño producido por la pérdida del empleo.

Los magistrados se basan en el «cada vez mayor número de sentencias que admiten la posibilidad de reconocer a los trabajadores una indemnización superior a la establecida legalmente basándose en lo dispuesto en el Convenio 158 de la OIT y en el artículo 24 de la Carta Social Europea”.

La sentencia detecta «un excesivo ejercicio del derecho a despedir», porque supuso excluir a la empleada del ERTE iniciado pocos días después. Sin embargo, no apoya la pretensión de la empleada sobre los daños morales y el lucro cesante.

La empleada afirma también que no pudo acceder a la prestación de desempleo ordinaria por falta de cotizaciones suficientes, pero dicha carencia no es imputable directamente a la empresa, ya que la empleada no reunía el mínimo de cotización en los últimos seis años que le permitiría acceder a la prestación de desempleo.

En referencia a los daños morales ocasionales, el TSJ no encuentra ninguno indemnizable.

Pese a todo ello, el tribunal concluye que es indudable que la empleada, de no haber actuado la empresa de manera abusiva con ella mediante el despido, tenía una expectativa real de haber sido incluida en el inminente ERTE tramitado posteriormente por fuerza mayor.

En cuanto a los daños morales, que la demandante cifraba en 20.000 euros, el tribunal no encuentra daños y perjuicios morales indemnizables.

Por eso, el tribunal condena a la empresa a abonar una cantidad igual al importe de los salarios dejados de percibir desde la fecha del despido, a razón de 68,49 euros diarios brutos, o bien a indemnizarle en la cantidad de 4.435,08 euros, de los que 941,78 ya fueron abonados.

 

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