El Tribunal Supremo aclara que los despidos realizados en pandemia «no deben calificarse como nulos automáticamente»
Valanza

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10/26/2022

Los despidos efectuados durante la emergencia sanitaria del 2020 (Covid-19) han sido tema de controversia en los últimos años. El Tribunal Supremo ha rechazado que esos despidos puedan considerarse nulos, ya que la norma se aprobó en marzo de 2020 y según éste “no contiene una verdadera prohibición” de despedir, ni tampoco contempla la nulidad ante un despido fraudulento. 

El pleno de la sala cuarta estima así el recurso presentado ante un fallo del Tribunal supremo de Justicia del País Vasco que optaba por la nulidad de los despidos, ya que entendía que incurrían en fraude y estaba prohibidos. En una nota, el alto tribunal aclara que el texto de la sentencia se hará púbico en los próximos días. 

La sala explica que el problema surge por un decreto ley que re realizo como medida urgente, en el que contemplaba que la fuerza mayor, las causas técnicas, organizativas, económicas y d producción que permitían acogerse durante la pandemia a los ERTE, no se van a poder entender como justificativas de la extinción del contrato de trabajo ni el despido y aclara que tampoco el ERTE figura como una verdadera obligación. Por ese motivo, un despido realizado en esas circunstancias no debe calificarse como nulo, a no ser que realmente lo justifiquen con circunstancias como:

    • Vulneración de un derecho fundamental. 
    • Incumplimiento de las normas aplicables al despido colectivo. 
    • Alguna situación subjetiva generadora de especial tutela. 

Además, añade que, ante una extinción del contrato de trabajo acordada por la empresa que carezca de causa válida, hay que calificarla con arreglo a la legislación laboral vigente.

Algunas fuentes del Ministerio de Trabajo aseguran que cuando se publique la sentencia la analizarán. Aún así, han recordado que tanto la prohibición de justificar un despido por causas asociadas a la emergencia sanitaria que vivimos entonces, como los ERTE, se trataron de medidas extraordinarias para proteger el empleo y que han resultado muy efectivas, proporcionando buenos resultados. 

Añade, que la muestra de ello son los 3.6 millones de trabajadores que estuvieron protegidos durante el periodo de pandemia y que actualmente la ocupación es mayor y el numero de personas desempleadas es menor que entonces. Aun así, el ministerio de trabajo desconoce cuántas personas pudieron ser despedidas en ese periodo sin causa válida ni cuántos de esos despidos se hablar recurrido. 

«El Tribunal Supremo ha señalado que, siendo injustificado el despido que se produzca por causas ETOP (económicas, técnicas, organizativas y de producción) en el periodo de la pandemia, sí que puede ser cambiado por una indemnización, lo que se conoce como un despido improcedente», ha explicado Fernando Luján, El secretario confederal de UGT.

A raíz de esta decisión, la UGT considera necesario reabrir el debate a cerca de lo “barato” y lo “fácil” que resulta realizar un despido improcedente, sin causa válida, razón por la que ha demandado a España ante el Comité Europeo de Derechos Sociales para que el despido sea suficientemente disuasorio.

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